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LA ILUSIÓN DEL AMOR DEL CUENTO DE HADAS

¡Eres la mujer o el hombre de mi vida! ¡Contigo vuelo por las nubes y veo arcoíris y flores rosas! ¡El mundo es generoso y me siento lleno de dicha, gozo y solo veo el amor por donde voy! ¡Que bonito es todo a mi alrededor! 

Es genial estar enamorado, lo ideal sería estar enamorado siempre, no solo de alguien, también de la vida en general. Todo tendría sentido en cada momento de nuestro presente y seríamos seres superiores, nos moveríamos desde el amor en todas nuestras facetas y entonces acabarían muchas miserias en el mundo.

Como seres humanos que somos, estamos aquí para experimentar y aprender, para equivocarnos, rectificar y reconducir, para sentir y reconocer nuestras carencias, pero no estamos para sufrir eternamente y menos por el desamor. La sensación del amor en el enamoramiento es placentera, adictiva y desbordante. A este nivel de experiencia uno llega a rozar la locura, nos volvemos expresivos, compasivos, comprensivos y generosos, en el mejor de los casos. A veces nos quedamos en suspenso, paralizados, aterrorizados, y cuestionándonos si esto me está pasando a mi, si me lo merezco.

Sean cuales sean las experiencias que cada uno vive en relación al amor de pareja, las experiencias son diversas, no tienen límites y lo que se vive en esta ilusión es maravilloso. Recuerdo haber perdido el apetito por el enamoramiento. Suspirar por una persona, imaginarme que sería padre de unos niños y aquella chica la madre de mis hijos. Es bonito, es hermoso, es humano.

Pero la vida no se queda allí, alrededor todo sigue igual, nada ha cambiado, es uno mismo el que está viviendo su cuento de hadas. Pero es una experiencia necesaria en nuestras vidas, solo así podemos conocer todo lo que este estado nos provoca a nivel físico, emocional y espiritual. Pero no hay que olvidar que esto es solo un tipo de amor. El amor es universal y se expresa de muchas formas.

El amor es un sentimiento que no es exclusivo del enamoramiento, el amor se siente cuando uno se mueve desde el corazón. Cuando el amor fluye desde dentro y lo aplicamos a todo lo que hacemos, dejamos de pensar que el amor es solo por mi pareja, por mis hijos, por mi casa, mi coche, mi trabajo, simplemente todo lo que nos rodea es merecedor de nuestro amor, así mismo nos volvemos merecedores de todo el amor que nos rodea. Sin embargo, estamos llenos de inconvenientes que impiden que nos abrace el amor de manera natural. Vivimos con miedo, frustración, tenemos expectativas inalcanzables sobre la vida en general y emitimos juicios para todo. Nos alejamos de esa posibilidad, absorbidos por bloqueos que asumimos como propios. 

Desde el amor se ponen límites, a la pareja, a los hijos, a los compañeros de trabajo, a las amistades... Desde el amor se hacen autenticas proezas. Se libera el pensamiento, las cargas. Lo negativo pierde sentido cuando se observa desde el amor. No se juzga, se aceptan las cosas tal y como son, solo a partir de allí ocurre el cambio.

El amor es un sentimiento universal y todos lo llevamos dentro. No es un asunto exclusivo de las relaciones de pareja, en todo caso, el juego del enamoramiento en las relaciones es el inicio de un camino de crecimiento. Cuando ves a la otra persona tal y como es, con sus defectos, carencias, demandas, aciertos o virtudes, has salido de la ilusión del amor del cuento de hadas.

Douglas Varela
Terapeuta 







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