Ir al contenido principal

RELACIONES DE PAREJA: ¿El príncipe azul se convirtió en rana? ¿La reina de tus sueños se convirtió en pesadilla? Explora el porqué ocurre esto.

Las relaciones de pareja son parte importante en nuestras vidas. Muchas veces aquello que nos da felicidad o nos la quita está relacionado  con nuestra pareja y nuestras relaciones.
Y tantas veces pasa, que  aquello que empezó como algo fantástico, romántico, agradable, lleno de ilusiones, donde todo fluye, donde el otro es la persona ideal, donde nos sentimos llenos, completos… un día empieza a cambiar. Los fuegos artificiales de los inicios se esfuman, y empiezan a aparecer nubarrones en el horizonte. ¿Dónde está aquel que yo conocí?  ¿Qué ha pasado? ¿Dónde fue nuestro amor? ¿Me equivoqué de persona? Lo que se inició con tanta ilusión cambió, ya no está o se estancó.

Creemos  en la idea de tener  y encontrar una relación perfecta, una relación que siempre va a ser armoniosa. Nos gusta sentir  que el otro nos va a complementar y que esa relación nos va a llenar y va a traer la felicidad a nuestras vidas. Nos vendieron el cuento, nunca mejor dicho, de “comieron perdices y fueron felices”.  Pero la verdad es que el otro va a tocar tus heridas internas, va a hacer aflorar  miedos a ser abandonado, a no ser querido, va a despertar tus celos, quizás no respete tus límites o te invada, o no te de nunca aquello que tu esperas.

Podemos afirmar que los fuegos artificiales del inicio de cualquier relación un día se acaban. Y entonces se empiezan a desatar las tormentas que nos traen conflictos y/o desilusiones.

Llegados a ese punto, la reflexión para iniciar un cambio, es que aceptemos que no podemos cambiar al otro,  que nos toca asumir nuestras expectativas y aceptar que nadie tiene porque cumplirlas. No existe el príncipe azul, es un invento de Walt Disney, tampoco existe la mujer ideal, porque simplemente,  la persona que eliges como pareja es en realidad tu mejor maestro o maestra, porque te va a mostrar tus expectativas no cumplidas y aquí es cuando empieza el verdadero reto.

Cuando experimentas la desilusión, el desamor, la frustración… viene la culpa… como no me di cuenta antes, como me pude enamorar, cuanto tiempo he perdido, somos un desastre en la cama… nos discutimos, no me siento atendida/o, ya no tengo deseo sexual, no me gusta cuando… y me molesta.

Si estás aquí y te identificas con esto, no tengas prisa. No hay nada de malo en ello, en realidad estas saliendo del amor romántico. Está bien, ha sido fantástico pero no es un estado permanente. Ahora ha llegado el momento de ir más allá, puede que tengas el impulso de buscar en alguien, de no querer estar con nadie más, o de necesitar suplir este vacío con muchas actividades… pero te vas a equivocar, seguirás jugando y taparas en otra historia la verdadera sensación de vacío.

Si te permites sentir el vacío y el abandono, estarás sanando tus expectativas y podrás decidir con conciencia si realmente has perdido el tiempo. Las relaciones tienen sus etapas y lo mejor que puede ocurrir es que las etapas vallan sucediendo, eso nos lleva a la evolución personal y de pareja. La persona que tienes al lado está igual que tú, con los mismos inconvenientes. Si giramos lo que pensamos del otro hacia nosotros mismos veremos cómo en realidad hemos elegido estas situaciones. Si eres capaz de hacer esto entonces estás en un proceso de evolución que te puede llevar a adoptar una actitud diferente, tu pareja lo agradecerá.

Si la relación se tiene que romper se romperá. Pero si superas este momento, empezarás un camino de crecimiento que te dará mucha más fuerza de lo que hasta ahora has desarrollado en tu relación.

Estar en una relación de pareja es todo un reto y una gran oportunidad de crecimiento.

Douglas y Esther

Si tienes algún comentario no dudes en compartirlo.
GRACIAS

Comentarios

Publicar un comentario

Tus comentarios y opiniones son bienvenidos

Entradas populares de este blog

LA CONEXIÓN ENTRE NOSOTRAS. LAS MUJERES.

Las mujeres cuando  nos reunimos sentimos que estamos acompañadas, unidas, que compartimos algo común. E xperimentamos una sensación interna de compartir algo profundo, misterioso, poderoso, que se expresa a través de nosotras, quizás de diferentes maneras y formas, al cada una ser única y diferente, pero hay un vínculo que nos une , como un hilo invisible  muy sutil a veces, una c onexión interna que nos hace sentirnos acompañadas, comprendidas, nutridas. Nuestros ciclos, ligados a la Tierra y la Luna, nuestra emociones y sentir, la capacidad de acoger la vida en nuestro vientre, el cuidado de nuestros hijos y familia, la creatividad, la intuición femenina, la magia, la capacidad de celebrar y nutrir, nuestra sabiduría ancestral, la sensibilidad, el compartir. Todas esas capacidades que no pasan por la mente ni el intelecto, todo eso que nace de manera natural en nosotras y todo aquello que somos capaces de crear y parir.  Todo esto nos une y nos conecta,...

LA LIBERTAD EN LA PAREJA

Suena una pieza de Louis Armstron, todo un clásico del jazz, me  siento muy a gusto escuchando esta música.  Mi pareja escucha la radio, un programa de la tarde donde parodian las noticias en clave de humor. A veces necesito silencio en mi entorno y ella es consciente de ello y utiliza auriculares (igual que yo) para seguir sus programas favoritos. Otras veces no me importa escuchar sus programas porque acabo riéndome y compartimos el espacio con un te y una conversación. Alguna vez acabamos bailando alguna pieza de música que escucho y que a ella le hace gracia. Nos conocemos mínimamente como para tener en cuenta las necesidades de cada uno dentro del espacio compartido y en consecuencia hemos construido hábitos de convivencia para respetar mutuamente nuestros espacios, nuestras necesidades y por consiguiente nuestra libertad individual. Curiosamente, este comportamiento nos lleva a querer hacer cosas juntos, ver una película, salir de excursión, visitar la ...

LA LUNA Y MI CICLO MENSTRUAL. El ciclo de la naturaleza para conectar con tu propio ciclo vital femenino.

Ser consciente y estar atenta a tu ciclo menstrual puede ayudarte enormemente a entender los cambios que vives y manifiestas durante cada ciclo, ayudarte en tu crecimiento, en tu conexión con tu feminidad y evolución personal. En mi experiencia personal he observado la importancia de ser consciente de mi ciclo menstrual y de entender arquetípicamente las diferentes fases que suceden,  para así aprovechar mis momentos óptimos y mi propio ritmo para crear, relacionarme, sentir, nutrir o retirarme. Algo sencillo que puede ayudarte a ello es observar, mirar y sentir a la Luna. Ella que inspira a poetas, que influye en la naturaleza, en nosotros… ella que nos ilumina en sueños, fantasías, ella  que ha sido y es reverenciada, honrada por diferentes culturas y sabidurías. Permítete de vez en cuando salir a la ventana y observarla. Ella te muestra el cambio constante, donde no hay inicio ni fin, ya que uno da lugar al otro, te muestra la luz y la oscurida...